dilluns, 27 d’octubre de 2014

SU ÚLTIMO PLAY-OFF, por Rafa Termis Trigo

El martes pasado falleció José Luis Abós.

Podría ser una noticia por si sola debido a su dilatada y exitosa carrera deportiva. Hace dos años, sin ir más lejos, tercer clasificado de la liga ACB con el CAI Zaragoza, el  equipo de su ciudad, el equipo de su vida.

José Luis, Pepelu, fue mi entrenador durante tres años, temporadas 83-84, 84-85 y 85-86. Yo tenía 17 años, y él cinco más que yo, 22. En esos tres años él y la banda a la que entrenaba, conseguimos algo que ningún otro equipo ha logrado repetir, dos campeonatos de España y un subcampeonato consecutivos (paradójicamente el último año que ya nos daban como favoritos, quedamos segundos). Nuestros adversarios eran equipazos, quintetos con jugadores que ya disputaban bastantes minutos en sus primeras plantillas, Ferran Martínez, Ortiz, Xavi Crespo, Heredero y Alarcón era por ejemplo el cinco del Barça; un tal Orenga y Antonio Martín jugaban en el Madrid; Montero, Abarca y Rafa Jofresa en la Penya. Pero nosotros teníamos algo diferente, lo teníamos a él, a Pepelu.

Éramos un equipo de “bajitos”, Paco Zapata (2’01) nuestro jugador más alto, no éramos buenos tiradores, ni rápidos, ni elegantes, pero eso sí, éramos un equipo convencido de la doctrina de nuestro entrenador. No sé como lo hizo pero consiguió que sus jugadores creyeran a pies juntillas lo que él quería transmitirnos. Éramos “yihadistas” de su causa, de sus ajustes defensivos, de sus sistemas de ataque, de sus palabras.

Con él aprendí que no hacía falta meter 10 puntos, o 6, o ninguno para ser protagonista importante en ese equipo de ganadores, aprendí  a pensar jugando, incluso no jugando (en el primer campeonato que ganamos, de  cinco partidos no disputé ni un solo minuto). También aprendí que para hacer un buen equipo necesitas jugadores con una calidad humana por encima de lo normal; compañerismo, capacidad de sufrimiento, solidaridad, equipo, piña.

Sois obreros, poneros el casco, -nos decía-, representáis a vuestra ciudad, a vuestra región, pero sobre todo, a vosotros mismos.

El caso es que en cada uno de esos campeonatos nos salía el partido perfecto. Durante el segundo campeonato de España en Bilbao perdimos a Paco Zapata (nuestra figura) en semifinales por una lesión y jugábamos al día siguiente contra el super Barça la final..., las metimos todas. 21 años después nuestra selección ganó en Japón su primer y único campeonato del mundo, jugaron y ganaron la final sin Pau Gasol lesionado en semis, para mí fue un “deja vu”.

El caso es que creía en nosotros y nosotros en él. Es curioso la vocación que despertó en nosotros, la vocación de liderar un equipo desde el banquillo, el gusanillo de entrenar personas, componer sinfonías a base de personalidades diferentes. Aparte de mí, un pobre entrenador, dos compañeros de aquel equipo han sido ilustres “coachs”, Chuchi Carrera (el entrenador más joven en ganar una Copa del Rey con 23 años) y José Luis Oliete (CAI Zaragoza, Lucentum, Vive Menorca). Parece que Pepelu dejó poso.

Hace dos años, al quedar tercero en la liga, le dieron el trofeo al mejor entrenador en la prestigiosa revista Gigantes, el periodista le quiso sonsacar si dicho trofeo era lo mejor que le había pasado durante toda su vida deportiva y él contestó: no, lo mejor que me ha pasado fue hace 28 años cuando mi equipo Junior ganó el campeonato de España en Calpe

Quizá dijo eso porque nuestro equipo no tenía americanos displicentes o “prima donas” que solo piensan en engordar sus estadísticas personales, quizá porque durante esos años tuvo un equipo, que no era el que mejor baloncesto jugaba, pero era el equipo que más creyó en sus ideas.

Que yo publique esto en la web del club no es para dármelas de “eh, yo conocí a ese”, sino porque seguramente todos los jugadores que he formado, todos a los que yo he entrenado llevan algo de Pepelu dentro de su baloncesto, él siempre ha sido para mí un referente, un modelo en la manera de enseñar, de motivar y de dirigir.

El martes perdió su último Play –off. 

Descanse en Paz.   


Rafa Termis Trigo es coordinador y entrenador de la Escuela Municipal de Baloncesto del Ayuntamiento de Benissa.

1 comentari:

  1. Bonita y emotiva publicación Rafa. Mientras la leía no he podido evitar recordar grandes momentos de aquellos años en los que disfruté jugando en uno de los equipos que entrenabas "The Killer Tomatoes", ya ha llovido desde entonces. Quien ha jugado contigo sabe que eres un gran entrenador y una mejor persona, también conoce el significado de las palabras que has nombrado tales como compañerismo, capacidad de sufrimiento, solidaridad, esfuerzo, equipo, piña, y sobre todo esta última, ya que tienes el don de transmitir buen rollo y disciplina a tus jugadores. Eres capaz de hacer que lo difícil parezca fácil, tienes ese arte para exprimir al máximo lo mejor de cada uno.
    Simplemente quería darte las gracias por todos esos buenos e inolvidables momentos Rafa y gracias por todo lo aprendido, y como no dar gracias a José Luis Abós allá donde esté, por haberte sabido transmitir ese sentimiento de dedicación, entusiasmo y fidelidad por el baloncesto, esa chispa que viaja de generación en generación y que otorga a quien tiene la suerte de sentirla, la capacidad de disfrutar de cada segundo jugado en la cancha.

    Descanse en Paz.

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